Emilia de Havilland nació en Valencia y lleva 10 años en Madrid ejerciendo de estilista, asesora de imagen y personal shopper. Asimismo, en sus ratos libres le dedica algo de tiempo a su faceta de blogger en Instagram. Siempre supo que le gustaba la moda y la psicología y todo lo que engloba la primera. Se considera afortunada de poder dedicarse a lo que le gusta ya que su empleo aúna ambas materias. Disfruta cada día con su trabajo, ya que nunca tiene dos clientes iguales; cada uno de ellos es un reto y eso hace que su trabajo siempre sea muy motivacional.
Su empresa nace de la inquietud por ayudar a otras personas a sacar el máximo partido de sí mismas y que aprendan hacerlo por su propia cuenta. Emilia comenzó trabajando haciendo books a modelos como estilista. Después trabajó en el mercado de retail de marcas de moda, también como estilista y de ahí dio el salto a montar su propia empresa creyendo en lo que hace y en cómo lo hace. Trabaja sola, todos sus servicios los realiza de manera presencial y por medio de Skype en el caso de aquellos clientes que no puedan desplazarse a Madrid. Trabaja en equipo cuando se trata de grupos grandes que salen de compras.
Emilia trabaja para todo aquel que quiera aprender a sacarse el máximo partido. Desde alguien muy joven que quiera estar al día de las tendencias y quiera enfocar su carrera a un ambiente distinto como la música por ejemplo; hasta para un ejecutivo/a al que acaban de ascender en su puesto de trabajo y quiera tomarse más en serio su imagen; otro ejemplo sería el de una mujer que acaba de ser madre o tiene niños muy pequeños y debido a esto su imagen se ha visto algo descuidada debido a la falta de tiempo. También trabaja con mujeres y hombres que se han jubilado y quieren saber o tienen curiosidad por este mundo y disfrutan de la experiencia de una mañana de compras igual que cualquier otra persona que muestre curiosidad y le apetezca probar la experiencia.
Emilia, ¿qué es lo que más te gusta de este trabajo? ¿Qué le dirías a una persona que desea recibir una Asesoría en Imagen Personal?
Lo que más me gusta de mi trabajo es ver la transformación ya sea en gran o menor medida de la nueva imagen de mis clientes. Me encanta destacar la belleza de las personas.
A un futuro cliente mío le diría lo mucho que va a aprender y disfrutar en nuestra sesión, hay que vivirlo como una experiencia.
¿Te inclinas por alguna técnica en particular a la hora de iniciar tus trabajos de Asesoría en Imagen? ¿Qué implementos te gusta utilizar y por qué?
De acuerdo a los estudios y trabajos que he realizado como estilista y personal shopper, no hay técnicas establecidas, cada asesor de imagen se guía por unas pautas establecidas y cada uno tenemos una sensibilidad por la moda y la belleza que para mí es innata.
A mí, por ejemplo, me gusta hablar con mis clientes, sentir la cercanía con ellos, que me cuenten su estilo de vida, su trabajo, cómo es su armario, etc. para así poder trabajar mejor a la hora de hacer su estudio de imagen, su salida de compras o sobre su fondo de armario.
¿Son muy costosos estos servicios o existen varias alternativas?
No son costosos si se tiene en cuenta el tiempo que se ahorran con una salida de compras, la eficiencia de comprar todo un fondo de armario en una sola salida. O el tiempo y la indecisión que conlleva realizar una limpieza de fondo de armario, la ropa que puede haber desaprovechada en éste o las nuevas adquisiciones para completarlo y hacer nuevos conjuntos.
Nuestras tarifas son por horas de trabajo y éstas están alineadas con cualquier sector de profesionales cualificados.
Una guía que te inicia en el sendero de pulir tu propia imagen
Emilia de Havilland ayuda a sus clientes a reforzar sus puntos fuertes a nivel estético y a saber escoger mejor aquellos looks que les favorecen. Además de dar las pautas adecuadas para mejorar nuestra imagen, Emilia ofrece servicios de personal shopper en Madrid y de confección de fondo de armario para optimizar el vestuario que mejor nos sienta y que nos permite transmitir los mejores aspectos de nuestra personalidad.

